martes, 24 de marzo de 2015

Urbano


Urbano abrazó a todos al partir. Tenía esa incertidumbre, esa duda que le daba la impresión que sería largo el viaje o que quizás jamás regresaría. Sin embargo, también tenía la férrea convicción de que su propósito debía cumplirse puesto que deseaba con toda la fuerza de su ser emprender ese viaje. Lo llevaba escrito en su sangre.
  Revisó si sus equipos estaban conectados correctamente. También revisó si nada olvidaba y se sentó. Se colocó su casco y ante el visto bueno de los operadores de la cabina de control partió en la cosmonave hacia confines inciertos donde nadie jamás haya puesto siquiera un pensamiento.
  El tiempo pasó. Cumpleaños casamientos decesos y nacimientos pasaron con el también. Pero Urbano jamás regresaría. Algunos ancianos seniles dicen que escribió su testamento en placas de irídio momentos antes de impactar contra un asteroide. Otros aseguran que terminó sus días en las fauces de un feroz agujero negro. Otros aún más audaces o más disparatados dicen que encontró un portal hacia otra dimensión donde conoció otro universo. Otras formas de vida. Otras culturas.
La gente fue olvidando. La fecha de partida. Las condiciones climáticas de aquel día. Lugar del acontecimiento. El viaje. Incluso a Urbano. Los periódicos que albergaban en cierta forma datos puntuales acerca de su viaje fueron amarilleándose, quemándose o sirviendo de alimento para los microorganismos. Las fotografías perdieron su color, o confundiéndose con imágenes de otros eventos. Nuevas personas iban poblando aquellos parajes donde hubo alguna vez una plataforma de despegue.
No lo sé.Anida en mi pecho la esperanza de que algún día regrese con novedades. Vistiendo ropas extrañas. Enseñando a los niños juegos nuevos. Mostrándonos costumbres extravagantes y tantas otras cosas que pudo haber cosechado en sus aventuras. Lo cierto es que si al menos uno es capaz de recordarlo sus hazañas no habrán sido vanas. Yo recuerdo a Urbano y sé que él está, existe y es uno más con el sol.

2 comentarios:

Solcho dijo...

Para mi que encontró el Plantea donde habita [b]El Principito[b] y se quedó a vivir con él.

†Agustín† dijo...

jajajajajaja...quién sabe.